Elaborado por Boligán

miércoles, 2 de junio de 2010

Con todo respeto

Comienza el desfile político en la pasarela periodística.
He aquí dos textos para arrancar con el intercambio reflexivo en torno a lo publicado por los políticos en los diarios mexicanos.
¿Se trata, en el caso de estos textos, de un diálogo entre partidos?

¿VIVIR MEJOR?
(Extracto del texto publicado por Francisco Rojas, coordinador de los diputados federales del PRI, el 1 de junio de 2010 en El Universal)

Hoy la gente se sabe indefensa al ver que cada semana, cada día, se confirma que este es un gobierno fallido. Es inquietante que el gobierno crea que los problemas son sólo “percepciones”, pues esa lógica hace que se gobierne con discursos y campañas mediáticas que hablan de un país imaginario, y no con acciones reales y eficaces.

¿“Mejor”? ¿Vivimos mejor hoy que hace tres años y medio o hace 10? ¿Mejor en la inseguridad y la violencia en distintas partes del territorio nacional? ¿Vivimos mejor con una política económica recesiva y dos millones y medio de trabajadores sin trabajo? ¿Viven mejor los niños y jóvenes con una educación que ha caído en la desidia y el engaño y está desvinculada de la economía? ¿Vive mejor la mitad de la población que está en pobreza o a punto de caer en ella? ¿Mejor los hombres y mujeres que perdieron su empleo y no pueden encontrar otra colocación digna?

Entre discursos que intentan cambiar las “percepciones”, rencillas políticas y uso de los programas sociales con fines preelectorales, se ha perdido la primera mitad de otro sexenio, mientras los problemas diarios de la gente se agravan y el gobierno parece creer en el mundo ilusorio que ideó como eje de su política de persuasión colectiva.

Estamos dispuestos a trabajar conjuntamente con las autoridades con objeto de evitar descalabros futuros y propiciar que se adopten las medidas necesarias para que la recuperación sea real y duradera, pero el uso de datos aislados con fines electorales desorienta a la sociedad y no ayuda a la concordia, al entendimiento y al logro de los acuerdos necesarios.

EL GUSTO Y EL GASTO
(Extracto del texto publicado por César Nava, presidente nacional del PAN, el 12 de enero de 2010 en El Universal)

La reciente alza a los precios de las gasolinas entraña una decisión difícil. Se trata de una decisión de políticas públicas que es al mismo tiempo dura y responsable. Dura, porque lamentablemente las familias mexicanas resentirán el impacto del aumento al pagar 3.40 pesos más en promedio al llenar el tanque, cerca de 7 pesos al mes si consideramos el consumo promedio. Responsable, porque tiende a reducir el subsidio que anualmente destinamos los mexicanos para mantener los precios de las gasolinas en los niveles de precios observados en los últimos años, al tiempo de liberar recursos para ser destinados a los programas sociales de mayor impacto.

Lo que busca el PRI al ignorar su corresponsabilidad en los aumentos, es enrarecer el clima político y obtener una ganancia electoral en un año altamente competido. En otras palabras, lo que pretende el PRI es llevarse el gusto mientras que el gobierno y el PAN pongan el gasto. Muy lejos de su discurso de supuesta disposición a apoyar los cambios que el país necesita. A años luz de su compromiso de corresponsabilidad en la conducción de los destinos del país desde la oposición. El PAN no elude su responsabilidad y esperaría que el PRI asumiera la propia.

La construcción de acuerdos requiere de un clima de genuina disposición al diálogo y al encuentro de voluntades. En sentido contrario a lo ofrecido, el tono y el fondo empleados por el PRI durante los primeros días del año muestran a un partido que apuesta por la confrontación entre los mexicanos.

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DOS TEXTOS. DOS AUTORES. FECHAS DISTINTAS. TEMAS DISTINTOS. MUTUO RECLAMO. ¿MISMO DISCURSO?
Los textos se distancian uno de otro por seis meses; sin embargo, pareciera que la confrotación se efectúa en el mismo momento. Aun cuando los tópicos-pretexto para interpelar al contrario son de índole distinta, los argumentos para desacreditar las acciones y actitudes del grupo opositor son muy parecidas. ¿Esto significa que el tema es lo de menos cuando el propósito fundamental es deslegitimar al otro? Para acusar al contrario por su falta de voluntad, incluso incapacidad, para lograr acuerdos, ¿apelar al alza de la gasolina o al eslogan sexenal es lo que menos importa?
¿Podríamos afirmar que prevalece la defensa de la bandera partidista ante la discusión, exposición o análisis de los acontecimientos que tienen lugar en el espacio público? ¿Qué forma adquiere la tinta derramada por los políticos en los espacios opinativos?

4 comentarios:

  1. Para mi, los políticos metidos a opinadores no son periodistas en estricto sentido. Utilizan una herramienta de los géneros periodísticos, ocupan un lugar físico en los medios de comunicación, pero la naturaleza de sus cargos los coloca, por fuerza, en la necesidad de usar el espacio para hacer propaganda.

    Difícilmente analizan, orientan al lector o le aclaran cosas. Por el contrario, venden a sus candidatos, promocionan su proyecto de nación, apelan a los votos del electorado, a la empatía hacia sus posturas.

    Esto no es malo, de suyo, de eso viven y se alimentan los sistemas democráticos, pero está alejado del oficio periodístico.

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  2. Son políticos haciendo política, ¡disfrazados de periodistas! Saludos y felicidades por el blog!

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  3. Dice Alejandro: "la naturaleza de sus cargos los coloca, por fuerza, en la necesidad de usar el espacio para hacer propaganda".
    ¿Cuál es esa naturaleza que fuerza?
    "De eso viven y se alimentan los sistemas democráticos".
    ¿Los sistemas democráticos viven de la propaganda?

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  4. Noooooo.... A ver. Quiero decir que los políticos promueven su proyecto de nación, que no puedes esperar de ellos objetiviad ni respeto por los géneros ni técnicas periodísticas...

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