Elaborado por Boligán

martes, 15 de junio de 2010

El Diputado

ULISES RUIZ EN CAMPAÑA
(Extracto del texto publicado por Javier Corral, Diputado federal del PAN, el 8 de junio de 2010 en El Universal)

El gobernador de Oaxaca abandonó —ahora sí de manera completa—, la tarea de gobierno y se asumió como el coordinador de campaña de su socio y amigo Eviel Pérez Magaña, no sólo porque encabeza la promoción en medios —particularmente en el sistema oaxaqueño de radio y tv—, sino porque ha dispuesto de los recursos públicos del programa de “Unidades móviles” para armar la estructura electoral. Tiene bajo su mando los órganos electorales, conformó la mayoría de las planillas de los concejos municipales, y personalmente hace operativos de guerra sucia como tratar de socavar a la coalición opositora con acciones de intimidación, chantaje y cooptación.

Ruiz tomó el teléfono la semana pasada y llamó a varios de los precandidatos que no obtuvieron su nominación en la coalición para ofrecerles todo tipo de prebendas, incluído registrar sus candidaturas por otros partidos, ofrecidamente el Panal. Sin rubor se atrevió a hablarle a varios precandidatos panistas para ofrecerles “lo que quisieran”. Y ya no se midió cuando llamó a nuestro candidato a diputado por el distrito XV de Huajuapan de León, Luis de Guadalupe Martínez, para convencerlo de que se pasara de su lado. Tengo, por supuesto, detalles de la conversación.

La falta de escrúpulos del gobernador tiene también su alianza: con una buena parte del conjunto de medios donde reina la desmemoria y la hipocresía, protegiendo al responsable verdadero de aquellos hechos, al auténtico creador de la APPO, intocado en sus tropelías, mientras se destinan ríos de tinta para hacer odioso y odiado a un hombre cuya integración a la coalición es el mejor ejemplo de que la verdadera reconciliación en la entidad será la inclusión social completa, de la que Flavio, en efecto es su expresión más popular.

Pese a estos hechos, documentados y comprobables, las autoridades electorales parecen no existir. La complicidad del Instituto electoral y del Tribunal cierran el ciclo de la desfachatez.


IXTLI MARTÍNEZ
(Extracto del texto publicado por Javier Corral, Diputado federal del PAN, el 15 de junio de 2010 en El Universal)

La periodista Ixtli Martínez, corresponsal de MVS Noticias en Oaxaca, fue herida de bala la semana pasada en las instalaciones de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, mientras cubría una gresca estudiantil. Se trata de un grave suceso de la violencia porril que una y otra vez hace su presencia en esta entidad dentro de la violencia política que de insólita se ha vuelto cotidiana.

El escenario que rodea a este hecho es el ambiente de impunidad en diversas regiones y sectores oaxaqueños, alentado por el propio gobierno estatal, que no tiene reparo en utilizar al Ministerio Público para persecuciones político-electorales o para proteger, literalmente, a sus bandas de porros.

Llamé la atención del asunto desde el primer momento porque me parece muy grave y delicada la intención original y apresurada de hacer creer a la población que se trata de una bala perdida dentro de una trifulca estudiantil en la que la reportera ha jugado el riesgo de su profesión intrépida. La contundente declaración de la propia periodista sobre la forma en que fue baleada exige la intervención y el seguimiento puntual de los organismos de derechos humanos del país, y de las organizaciones que defienden el trabajo de los periodistas y el ejercicio de la libertad de expresión. El trabajo periodístico que ella y su esposo Virgilio Sánchez, corresponsal del periódico Reforma han venido realizando en torno de la violencia en la zona triqui y los reportajes sobre el ilegal como inmoral uso de recursos públicos del gobierno de Ulises Ruiz a favor de Eviel Pérez Magaña, así como de los asesinos que lo acompañan, son hechos informativos que constituyen un contexto que la autoridad no puede eludir en su investigación.

Atentar contra cualquier persona como se hizo la semana pasada en contra de Ixtli Martínez es un hecho condenable, y lo es más porque se trata de una periodista. Cuando se atenta contra un periodista no sólo se vulnera la integridad física de una persona, sino se atenta contra la libertad de expresión, la libertad de prensa y el derecho a la información. Se vulneran muchos bienes de suma importancia para la democracia y la convivencia social.

Con el Ministerio Público que se desempeña en Oaxaca todo debe ser revisado dos veces.

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TENEMOS DOS TEXTOS DE UNA MISMA PERSONA. AMBOS SE REFIEREN A HECHOS QUE TUVIERON LUGAR EN EL ESTADO DE OAXACA.
¿INFORMA?
¿DESCRIBE?
¿EXPLICA?
¿DENUNCIA?
¿CONTEXTUALIZA?
¿CÓMO INTERPRETAR EL USO DE ADJETIVOS CALIFICATIVOS?
¿QUÉ RELEVANCIA TIENEN LOS DATOS QUE PROPORCIONA?

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